Aznalcázar celebró en la jornada de ayer uno de sus actos más especiales previos a la Romería del Rocío con el tradicional rezo del Santo Rosario, presidido por el Bendito Simpecado y acompañado por numerosos hermanos y devotos durante todo su recorrido por las calles del municipio.
El cortejo recorrió distintos puntos de la localidad en un ambiente de recogimiento y fervor rociero, acompañado musicalmente por el coro de hermanos de la Hermandad, cuya participación volvió a ser especialmente destacada. Desde la corporación se quiso agradecer públicamente su disposición y colaboración constante en los actos organizados.

Durante el recorrido, el Rosario realizó visita a las hermandades de Santiago Apóstol de Aznalcázar y Encarnación de Aznalcázar, cuyos miembros recibieron al cortejo en un ambiente de fraternidad y devoción compartida.
El acto culminó en el interior de la Capilla de Nuestro Padre Jesús con el canto de la Salve y la bendición final impartida por el director espiritual de la Hermandad, D. Rubén Blasco, poniendo el broche religioso a una noche muy significativa para los rocieros del municipio.
Tras el rezo, la Plaza del Cabildo acogió una animada fiesta rociera que reunió a numerosos vecinos y asistentes. La actuación de Vicente Bernal puso la nota musical a una velada marcada por el buen ambiente y la convivencia entre hermanos y devotos.













