Movimientos importantes en el patrimonio de la Primera y Más Antigua Hermandad del Rocío. La corporación manriqueña ha iniciado un proceso de conservación de gran calado que afecta a dos de sus piezas más icónicas: su Simpecado fundacional y su Cruz Procesional del siglo XVIII.
El Simpecado de 1766: Rumbo a la Cartuja
La Junta de Gobierno ha comunicado el traslado temporal del bendito Simpecado de 1766 a las instalaciones del Instituto Andaluz del Patrimonio Histórico (IAPH). No se trata de una intervención directa inmediata, sino de una fase necesaria de supervisión y estudio técnico profundo.
El objetivo es evaluar el estado de esta pieza histórica, cuyo óvalo central es el fiel reflejo de la devoción rociera-manriqueña, para garantizar su preservación para las futuras generaciones. Durante el tiempo que duren estos trabajos, el Simpecado de 1999 ocupará su lugar en el altar de la Parroquia de Santa María Magdalena.
El regreso de la Cruz Procesional

La Hermandad ha querido destacar públicamente el "rigor y la profesionalidad" del instituto dependiente de la Junta de Andalucía, cuya labor ha devuelto el esplendor a esta pieza fundamental del patrimonio procesional de la villa.
Compromiso con el Patrimonio
Estas decisiones, que fueron adelantadas a los hermanos en la pasada Asamblea de Rendición de Cuentas, confirman la apuesta de la actual Junta de Gobierno por la excelencia técnica en el cuidado de sus enseres, recurriendo a la institución científica de mayor prestigio en Andalucía.
La Hermandad irá informando puntualmente de los avances del estudio del Simpecado de 1766, cuya ausencia en el altar marca el inicio de una cuenta atrás para volver a verlo restaurado en todo su esplendor.
Villamanrique de la Condesa
hermandades
hermandad del rocío
patrimonio
conservación
restauración
simpecao
cruz procesional
IAPH
Instituto andaluz de patrimonio histórico













